Si no puede evitar una situación estresante, tratar de modificarla. Averigua qué puede hacer para cambiar las cosas para que el problema no se presente en el futuro. A menudo, esto implica cambiar la forma de comunicarse y trabajar en su vida diaria.
Exprese sus sentimientos en lugar de guardárselos. Si algo o alguien le está molestando, comunicar sus preocupaciones de manera abierta y respetuosa. Si no expresa sus sentimientos, el resentimiento comenzará y la situación probablemente seguirá siendo la misma.
Esté dispuesto a hacer concesiones. Cuando le pregunta a alguien que cambie su comportamiento, esté dispuesto a hacer lo mismo. Si ambos están dispuestos a ceder al menos un poco, usted tendrá una buena oportunidad de encontrar un punto medio feliz.
Ser más asertivo. No tome un segundo plano en su propia vida. Hacer frente a problemas de frente, haciendo su mejor esfuerzo para anticipar y prevenir los mismos. Si tiene un examen para estudiar y su compañero de cuarto parlanchín sólo llegó a casa, decirle por adelantado que sólo tienen cinco minutos para hablar.
Administrar mejor su tiempo. La mala gestión del tiempo puede causar mucho estrés. Cuando usted está dividiéndose en mil partes y se siente que se ha atrasado en sus pendientes, es difícil mantener la calma y enfocarse. Pero si usted planea con anticipación, puede reducir el estrés al que está sometido.