Para ir haciéndose a la idea, pruebe a salir sin tabaco en determinadas ocasiones.
Dígase a sí mismo que hoy no va a fumar, ¡Y NO LO HAGA! En lugar de pensar que no va fumar nunca más, piense que va a dejarlo un día en cada ocasión.
Limpie la ropa para quitarle el olor a tabaco, que puede quedar adherido durante mucho tiempo.